Os montes de Vigo entran en alerta polas altas temperaturas: "hai que extremar as precaucións"

Video nas redes sociais de Faro de Vigo

O pasado 17 de xuño iniciouse a campaña "Ollos no monte-Vigo" co obxecto de facer actividades de prevención de incendios nos montes de Vigo por parte da Mancomunidade de Montes de Vigo e as 14 comunidades de montes membro. Entre os protocolos activados está facer labores de vixilancia os días nos que o IRDI (Indice de Risco De Incendio) moi alto ou extremo, como os vividos estos días de inicio de xullo.

Con tal motivo, un equipo de Faro de Vigo acompañou á brigada e ás accións formativas que ao mesmo tempo se están a realizar. O resultado foi o video que se achega e o artigo adxunto, no que se resume a importancia de tomar consciencia do risco que para a cidadanía supón realizar prácticas indebidas no monte.

Equipamento das brigadas de Montes de Vigo

VIDEO DA SESIÓN DE FORMACIÓN REALIZADA NO MONTE CEPUDO (AQUI)

TEXTO DO ARTIGO ELABORADO POR JOSE ANTEPAZO (AQUI XORNAL DIXITAL)

Los montes de Vigo entran en alerta por las altas temperaturas: «Hay que extremar las precauciones»
Los espacios forestales afrontan ya un verano marcado por el riesgo extremo de incendios. Las altas temperaturas, la sequedad y el viento han disparado el índice de peligro, lo que ha llevado a las comunidades de montes a reforzar la vigilancia y hacer un llamamiento a la ciudadanía para colaborar en la protección de un entorno periurbano donde viven unas 75.000 personas vención de incendios en los montes de Vigo

El verano que viene

Los montes de Vigo afrontan el verano con una preocupación creciente. El Índice de Riesgo Diario de Incendios (IRDI) se sitúa ya en niveles muy altos e incluso extremos en algunas jornadas, una situación que ha llevado a las comunidades de montes a reforzar la vigilancia en una campaña que, advierten, «pinta bastante mal». «Estamos en junio y parece que es agosto. Tenemos la misma sensación de sequedad en el ambiente y de estrés hídrico y todavía quedan dos o tres meses de verano», alerta Uxío González, presidente de la Mancomunidade de Montes de Vigo, quien recuerda que los tres factores que disparan el IRDI son el calor, la baja humedad y, especialmente, el viento.

Los comuneros realizan actividades de prevención de incendios especialmente en los días de calor intenso, cuando acuden a puntos estratégicos que les permitan tener una vista panorámica de la zona. «Uno de los miradores estrella que tenemos es el del Maúxo Grande, en Coruxo», señala González. Este miércoles, FARO asistió junto a ellos al Monte Cepudo en una jornada de entrenamiento sobre cómo actuar ante posibles conatos.

El objetivo es que todo el personal conozca cómo responder si se detecta humo o cualquier comportamiento sospechoso. Estas labores de vigilancia forman parte de la iniciativa Ollos no Monte, impulsada el pasado año junto con las mancomunidades del Baixo Miño y Val Miñor. «La experiencia fue muy efectiva. Creemos que incluso quienes pretendían provocar incendios se sentían vigilados», valora Uxío González. Los turnos pueden realizarse a cualquier hora del día, ya sea por la mañana, mediodía, tarde o noche.

ALume

ALume se configura como una herramienta clave en esta estrategia. Cuando se detecta un conato, los usuarios pueden comunicarlo a través de esta aplicación en tiempo real. La alerta informa directamente a Medio Rural. Mediante este sistema, se puede enviar la localización del lugar, audios y fotografías, tanto de vehículos que se encuentren por la zona, que pueden resultar útiles en una posible investigación, como del fuego. El color del mismo dará pistas a los profesionales de extinción sobre el incendio. Por ejemplo: si el humo es bloanco, se trata de una combustión ligera; si es negro, es un combustible más pesado; si es amarillo, puede ser un incendio de coníferas. También la inclinación de la columna de humo aporta información sobre la dirección del viento.

«Queremos implicar a toda la sociedad viguesa en la defensa de los montes periurbanos», proclama el presidente de la Mancomunidad de Montes de Vigo. Por ello, hacen un llamamiento también a las federaciones y senderistas que acostumbran ir al monte a participar en la campaña y subrayan la necesidad de coordinación entre los organismos públicos para una mayor efectividad.

«Muchas vidas en juego»

Las comunidades de montes insisten en que el riesgo no procede únicamente de actuaciones intencionadas. Un descuido con la maquinaria puede originar un incendio en cuestión de segundos. «El otro día tuvimos un conato en Saiáns provocado por una motosierra que un maderero dejó en el suelo, pero no había viento y se pudo controlar», cuenta Xosé Antón Fernández, secretario técnico de la mancomunidad. En este sentido, recuerdan que varios de los últimos incendios han estado relacionados con vehículos que circulaban por los espacios forestales.

Durante la jornada formativa, las brigadas realizaron simulaciones de situaciones reales, desde la detección de personas con comportamientos sospechosos hasta la localización de un supuesto incendio en el Monte do Alba. La preocupación es especialmente intensa en Vigo por la configuración periurbana de sus montes, rodeados de centros educativos, industrias y viviendas donde residen alrededor de 75.000 personas. «Están muchas vidas en juego», advierten.

Nueva normativa
Una formación que se vuelve más necesaria tras la nueva normativa de la Xunta de Galicia para los trabajos forestales, que entró en vigor este lunes. Entre las medidas figuran la obligación de contar con un vigilante específico dentro de cada cuadrilla, portar mochilas de extinción, batefuegos y disponer de un depósito de agua de al menos 400 litros. «Nos parece excesivo. Vamos a intentar que se rebaje a 200 litros. El resto de las medidas nos parecen apropiadas», explica Pérez.

Cabe recordar que cuando el riesgo de incendio es muy alto está prohibido incluso pasear por determinadas zonas forestales. «La población tiene que ser consciente de que estamos hablando de cosas muy serias», apunta González. «Si hay un incendio, no subir al monte a ver el espectáculo ni dónde está, porque en apenas media hora el fuego puede llegar hasta donde estás y dejarte atrapado», concluye.

Comuneiros/as e alumnado en formación en tarefas de prevención no Monte Cepudo